miércoles, 17 de junio de 2015

El ruido blanco de la mente. Pequeña intro

Realmente no es como pensaban. No es tan fantástico ni tampoco tan tenebroso. El hecho de que la humanidad haya conseguido dominar la comunicación mental no ha supuesto que todos seamos más transparentes o más sinceros como pregonaban algunos allá por el siglo XX.

Tampoco se ha visto controlada por una policía del pensamiento que registra cada uno de tus impulsos cerebrales para que no te salgas de las normas establecidas en alguna oficina gris en la capital del país mas odiado de todos.

No, nada de eso ha pasado. Lo que ha ocurrido es algo más normal, más mundano y a la vez algo que nadie esperaba. Ahora que la humanidad puede comunicarse mentalmente, nuestras mentes; esas herramientas tan majestuosas creadas por la naturaleza y perfeccionadas durante millones de años , paso a paso, sin prisas, con la paciencia con la que un abuelo le explica a su nieto como tallar un trozo de madera. Se han llenado de anuncios.

Si anuncios, esos mensajes que sirven para venderte cosas. Esas palabras, canciones o imágenes que te dicen que si quieres ser feliz debes tener esto o aquello, por supuesto a un precio razonable. Estos anuncios han inundado nuestras mentes, nuestras conversaciones telepáticas, nuestras conversaciones silenciosas. Todo.

¿Qué estás hablando sobre la convergencia de las funciones hiperbólicas? pues te aparece una voz junto a una imagen que te vende parabólicas para aumentar el campo de acción de tu campo telepático. ¿Qué, en lo más escondido de tu cerebro, oculto al campo gaussiano, conversas con solo otra persona? Pues anuncio sobre escapadas a Roma o París, sea romántico,no sea rácano y lleve a su futura compañera de por vida al lugar mas hermoso de la Tierra.

Por supuesto que pagando puedes librarte de esta invasión, de este atropello a tu espacio más privado que e tu propio interior. Pagando, como siempre, en este caso adquiriendo una licencia de privacidad. Con ella y en función de cuanto quieras gastarte. Los anunciantes te pueden dejar tranquilo durante unos cuantos minutos al día, hora o si tienes un buen sueldo incluso meses.
.
¿Y creen que la gente se queja mucho de este sistema?¿Por qué no se rebelan? ¿Cómo pueden dejar que se apropien así de algo tan personal como es tu pensamiento, lo que le hace a uno ser? Pues acerquensé que les cuente cómo, cuándo, dónde y por qué empezó todo esto.


 Dóros, El ruido blanco de la mente,año 4525.

No hay comentarios:

Publicar un comentario