lunes, 11 de julio de 2011

La oportunidad de la princesa

El emperador de Japón tuvo una hija muy hermosa, a la que llamó Sakura. La educó para que fuese sabia y amable ya que iba a ser la próxima emperatriz.




Cuando llego la edad de casarse, la tradición dictaba que era el emperador el que elegía al futuro esposo de su hija.
Pero viendo lo lista que se había vuelto la princesa el emperador  le dijo que ella podía elegir a su esposo. Sakura quería elegir bien y para ello a todos los candidatos  les puso la condición de que pasaran una prueba.
-La persona que quiera ser mi marido-, dijo  -Debe traer una joya que hay escondida en el bosque maldito-.

Todos los candidatos fueron fracasando, uno tras otro.


Un día apareció un muchacho llamado Zoku. Zoku era un samurái guapo, valeroso e inteligente. A la princesa le gustó mucho nada más verlo. Lo único malo es que Zoku era conocido como el samurái de la mala suerte. Siempre que estaba a punto de conseguir un objetivo algo pasaba que lo hacía fracasar.
De todas formas se presentó candidato porque estaba enamorado de la princesa.


Fue al bosque , lucho contra monstruos y demonios durante doce días y doce noches.
Al final consiguió la joya.
Contento, Zoku regresó al palacio de Sakura. Y cuando estaba cruzando un puente sobre un enorme barranco un pájaro asustó a su caballo , este se sobresaltó y tiró a su jinete. Zoku cayo al suelo pero la joya se cayó y se perdió en el barranco.
Zoku, triste, regresó cabizbajo.

Cuando le contó lo sucedido a la princesa, está lejos de eliminarle como candidato le propuso otra prueba. Tendría que conseguir el abanico mágico de la bruja del sur.
Esa era casi una misión imposible, no porque la bruja fuera malvada si no porque era terca como una mula.
Zoku se alegró de la nueva oportunidad y fue. Estuvo tratando de convencer a la bruja, dialogando, realizando tareas para ella y después de tres meses de duro esfuerzo conmovió a la bruja y esta le cedió el abanico.

Zoku, contento, se dispuso a regresar a palacio, tropezó y el abanico cayó en la chimenea.

Triste de nuevo, regresó a palacio, y se lo contó a la princesa.
-Fuuu- pensó Sakura . -Pero yo no me rindo-
 La princesa  le propuso a Zoku otra misión. Y Zoku volvió a fracasar ...


Y así se tiraron 10 años. Zoku fracasando y la princesa dandole oportunidades.

Hasta que la princesa dijo que ya bastaba de misiones que Zoku ya había mostrado con creces sus cualidades y que iba poner fin a su racha de mala suerte. Así que la princesa decidió casarse con Zoku.
Con este acto Sakura cerró  el ciclo de mala suerte de Zoku y ambos vivieron felices el resto de su vida.


Para reflejar la enseñanza de esta historia los japoneses usaron el arte del makigami y crearon una figura que al entrar en contacto con el agua enseña que cada vez que se cierra una puerta, se abre una ventana. En todas las crisis siempre hay una oportunidad.

1 comentario:

  1. El que la sigue, la consigue jijiji!!

    Me gustan esos cuentos, sí :)

    Un beso!

    Birbol (ave2.1)

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