miércoles, 17 de marzo de 2010

La cama , ese gran atractor fractal

Es tarde y aún estoy trabajando,
llevo todo el día sin hablar con nadie,
sin escuchar una palabra que salga de una garganta cercana.
Mi cuerpo está cansado, mi mente también.
Giro mi cabeza y la veo, con una voz suave y sensual,
contoneando sus sabanas por los conjuntos de Mandelbrot.
Penetrando en mi mente,
escribiendo en mi alma las palabras "duerme, duerme",
mientras la autosimilitud de su almohada, blandita y cómoda
en cualquier momento y lugar se apodera de tu ser
y te arrastra al mundo de los sueños.

1 comentario:

  1. cuidate y actualiza que he tenido que salir del anonimato para pedirte por favor que sigas dejandote llevar por las letras!
    besitos

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